Jul 15 2010
26 años…
» Escrito en Crónicas por verito a las 00:01Me suelto el pelo y salgo a caminar por las calles de mi ciudad. El frió de julio toca mi cara y
yo toco el aire frió alargando mis dedos hacia el cielo. Mis pies en la tierra y mis sueños en el lugar de los sueños, caminamos por las calles de cemento y de tierra, arboladas y desiertas, con perros vagos y con otros que me ladran desde adentro de las casas. Yo voy pensando en la vida y en la magia de acercar las distancias a través de los sueños. Juego….imagino que cuando doble la esquina estaré en otro país. Me imagino en Alemania y que desde la vereda del frente mi hijo Demian aparecerá sonriendo y corriendo a mi lado. Sueño que me abraza fuerte diciéndome una y mil veces “te quiero mamita”. Estoy en la esquina y sonrió inquieta cerrando los ojos: ha comenzando el juego. Avanzo, lo veo en un portal de la casa del frente, lo escucho que me llama y que corre a besarme. Demian -le digo- te he extrañado tanto. El sonríe como siempre y descuelga de su espalda la mochila con las clavas y las tira al aire una tras otra recitando un poema. No entiendo bien lo que dice, lo hace en varios idiomas, yo me entretengo mirando las clavas al aire mientras el sube la voz y comienza a cantar su poema. Una estrofa versea “el mundo es una frutilla de color rojo con cielos naranjas y mares amarillos . La tierra es azul y tus ojos mamita café como las almendras…”. Lo escucho cantar feliz y tirar las clavas con fuerza mientras me toma de las manos y me invita a danzar en medio de la calle. Yo me dejo llevar, no abro los ojos para no dejar de jugar, bailo con mi hijo y el baila conmigo. Se detiene en la danza y me mira a los ojos. Me dice que me ama.
El juego termina, abro mis ojos. La tarde se ha vuelto mas fría. Unas señoras me miran extrañadas al verme bailar en medio de la calle. Les digo “jugaba con mi hijo”. Se miran entre ellas, yo sonrío. Vuelvo a casa nostálgica de verlo y de apagar junto a el, en una torta grande de chocolate, sus 26 velitas. Algo dentro mio se adormece y una puntada al corazón me aprieta la garganta y me humedece los ojos. Lo extraño. Una de las señoras se acerca y me pregunta si me siento bien. Si, les digo, es que mi hijo está de cumpleaños…y lo extraño. ¿dónde está me dicen? ¿qué hace el?. Les respondo con orgullo y secando mis lagrimas nostálgicas de mamá mamita “ Se llama Demian, vive en Alemania, escribe cuentos, me envía fotos, me llama todos los martes…”.
Las señoras me toman de las manos y cantamos juntas bajo un árbol grande el feliz cumpleaños. Mi pelo suelto al viento….sigo jugando…vuelvo a casa con los ojos cerrados y entonando bajito “cumpleaño feliz, te deseo yo a ti, cumpleaños Demito que los cumplas feliz”.

Profe,
Me decidi dejarme entretener un poquito con sus palabras ahora por la mañana para saber como estaba Ud. No solo pude escuchar su voz dentro este monologo, tambien creo que pude por un momento sentir lo que Ud sintio alli al medio de la danza callejera.
El chileno dentro de mi se mostro por un segundo, me emocioné, para luego volver a desaparecer dentro de la mente nordica.
Te doy las gracias por haberme despertado de esta manera.
Desde la distancia le mando un beso,
Saludos,
Carl-Johan
que lindo relato mamita… y este es ya como el cuarto cumpleaños mio que no celebramos juntos… ¡hay como pasa el tiempo!… aquí en Alemania es verano, y soy un niño de verano en esta tierra, pero tengo un corazón de invierno, inclinado a la poesía, a los cuentos y a inventar una realidad que podría ser fácilmente la realidad nuestra, sera por que vengo de una madre de verano?
te quiero mucho mamita, te amo mami!
Hayyyy profe que nostálgico su relato, no puedo contener las lágrimas y dar gracias a Dios por tener a mi lado a mis pequeñas hijas.
Quien lee el relato puede sentir el amor,me emocione mucho al leerlo,su relato es como poesía,es como magico al leerlo,uno va tambien sintiendo ese amor, que linda relacion, le felicito y gracias. con cariño matilde.