Jul 08 2010
24 años…
» Escrito en Crónicas por verito a las 18:50Cae la tarde y las rutinas con ojos y con manos, nos miramos deslavados y cansados en
el carro del metro. Aquí vamos todos, los que dejamos el auto en la estación para acercarnos a casa, los que no tienen auto, los que no quieren tenerlo y los que sueñan con uno. A mi lado un hombre duerme con la cabeza apoyada en el vidrio, lo hace salpicado de cansancio, abatido de trabajo….casi muerto de rutinas. Frente a mí, un papá abraza a su hijito y le abre un chocolate que el pequeño devora en menos de un minuto. Yo vengo envuelta en mi chal color violeta, lila y calipso. Miro a todos….nadie me mira, es tarde y los vidrios se empañan escondiendo el frió de las laderas del camino entre Viña del Mar y mi casa. Decido jugar con mis fantasías y me vuelvo niña de cinco años, arreglo mi chasquilla infantil que cubre mi frente y cruzo mis piernas moviéndolas hacia atrás y hacia adelante. El metro se detiene y las personas bajan del carro con la cabeza también baja y arrastrando la energía que el día no les pudo arrebatar. Yo sigo jugando y ahora imagino que tengo 15 años, miro a una pareja de jóvenes que se besan desinhibidamente frente a las miradas curiosas de quienes deseamos que nos besen. Las estaciones siguen su curso y unos suben y otros bajan y afuera es el frió de siempre y arriba el cansancio de siempre y en mi carro yo y mi chasquilla jugando a las edades. Ahora tengo 24…me siento linda y jovial, miro sonriendo a los besadores y ellos también me sonríen. Sonrió también al pequeño del chocolate que se prepara para bajarse en la siguiente estación. Yo respiro profundo y la juventud se apodera de mi pelo, de mis manos, de mis ojos. Siento la mirada húmeda de tibieza invernal y veinteañera. Sonrió. Una voz de mujer anuncia mi estación. Bajo corriendo los peldaños, casi saltando y cantando, mi chal multicolor y mi chasquilla risueña bajan conmigo. El aire frió de la noche me envuelve y abraza con fuerza de minotauro borgiano y aquieta mis sueños. Tomo con fuerza el paquete que traigo en mis manos. En uno un pijama de polar y en el otro calcetines de lana. Ambos son para Tamara, son regalos de cumpleaños. Mi hija Tamara cumple 24 años…..yo vuelvo a casa con sus regalos que le daré temprano, con mis fantasías de jugar con el tiempo, con mis ilusiones, con mi amor hacia mi hija y con todas las ganas de seguir viviendo.

Mama.. muy lindo todo…
te amo mama… besos…
Le felicito, no todos tienen esa capacidad de poder volcar en palabras los sentimientos y emocionesy traspasar esto a la persona que lo lee,felicitaciones! un abrazo matilde.