Jun 21 2010

Tarde de domingo: el pan de Juan

» Escrito en Crónicas por verito a las 14:38

La nostalgia de una tarde de domingo me llevó a la casa de  Marta y Juan. Llegué casi al mediojuan_bernal.jpg día, el cielo negro de nubes y un aire frió jugando con las horas del invierno que estaba comenzando fueron parte de la historia de un día que se empezaba a tejer. Los platos sobre la mesa y un almuerzo compartido dieron paso a una tarde mágica de momentos, franca de conversaciones y misteriosa de acercamiento con el cosmos y el mas allá.
Preparemos pan dijo Juan, mientras sacaba un tablón amasandero que serviría de refugio y danza a levadura, harina, aceite, agua y sal. Quise grabar el ritual pero las pilas de mi cannon me traicionaron, entonces me acomodé frente a él y fui parte de la alquimia cuando la masa se convierte en historia, la historia en recuerdos y los recuerdos en emociones que remueven los escombros y las construcciones de la vida misma, de la nuestra, de la de otros, la de todos.
Juan amasa la harina y con la nostalgia en la mirada y en la voz recuerda sus siete años, cuando llegaba del colegio y su mamá le decía con la ternura de todos los días  “hijito,  te estaba esperando para hacer el pan”. Han pasado los años y esas tardes caleranas se vienen a su memoria en el recuerdo de la madre ida, de la siempre buenamoza- agrega- de la buena madre. Los bollos comienzan a amoldarse en sus  palmas mientras en el patio Marta pone leños al horno casero que arderá en pocos minutos esperando los panes que encariñan el tablón.
Panes y nostalgias abrigan la tarde que comienza a convertirse en noche. Mi cuello envuelto en una bufanda chilota y mis calcetas de lana gruesa me tranquilizan del frió. La noche avanza y las estrellas se asoman de una en una al cielo de la casa de Juan. Marta corre a buscar el telescopio, yo suspiro agradecida de la vida, los colores naranjas del fuego chocan graciosos con el negro de la noche. Me acerco al lente y miro la luna…..emociono…..la luna tan cerca y  gigante, ¡que privilegio -pienso – que privilegio de vida!
Juan cubre sus manos con dos guantes gruesos y saca el tablón con los panes listos para la mesa que espera entre te con canela, te con amaretto, te verde, mantequilla y  te con limón. El pan está listo y Marta guarda los secretos cósmicos de su lente mágico. Yo camino a la mesa, emocionada, queriendo que la tarde no termine, que las estrellas sigan vivas, que la luna sea luna de sapos y cantores, de poetas y enamorados, de agricultores y artistas, de escritores.
El pan sobre la mesa comienza a repartirse entre los que estamos, la mantequilla se desliza convirtiéndose en musa divina. Yo miro a Juan, es el último en sentarse, en su vista vienen los recuerdos y su vida, la esperanza en tiempos mejores. Mira el pan y me dice “ ah! Cuando estén listos los bollos, debes taparlos ¡no permitas que se enfríen!”.

2 comentarios para el post “Tarde de domingo: el pan de Juan”

  1. Comentario de Marta el 23 de Junio de 2010 a las 15:05

    Fue un domingo maravilloso, gracias !!…… con la luna y las estrellas un Saturno que no se dejo ver……. una tarde llena de recuerdos y presentes agradables…. Juanito gracias por tu compañía, por ser tan maravilloso como eres, te queremos ¡!!!!!!

  2. Comentario de paloma el 2 de Julio de 2010 a las 08:28

    Como siempre me sorprendes, hpy pienso en ti y estarás en el desayuno de los famosos junto a muchos tu hiciste creer que eran mas importantes que los mismos de las noticias y l tv…. te amo y estoy agradecida de la vida de ti, pues con tu ejemplo me enseñas a disfrutar la vida.

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