may 01 2015

Siete vueltas al sol

Llegué a tu casa a media tarde. El olor a menta y romero ondeaba en el aire como colibrí encantado en danza de luna y sol. Respiré profundo y recordé las tardes cuando eras chiquita y jugábamos corriendo a pies descalzos entre yerbas y terneros. Sentiste mi voz y te apresuraste a abrir la puerta. Me recibiste con una gran sonrisa mientras tus brazos rodeaban mi cuello. Entramos abrazadas mientras el sol doraba la tarde de otoño cálida y tranquila haciendo renacer en tu patio las flores, libélulas plateadas y los farolitos de colores.  (Leer mas …)