sep 25 2013

José Miguel

Te asomas y apareces por detrás de un ángel quebrado y te sostienes en el borde demichel.jpg un mauseolo con nombres ilegibles que hacen alusión a viejos muertos. Una y otra vez tu auto se detiene en antiguos cementerios y una y otra vez los recorres buscando fechas, apellidos y cualquier dato que pueda pasar a completar el rompecabezas de los idos en tu propia historia.  Luego llegas a casa y tomas te bien cargado, pan tostado con mantequilla y un trozo de queso. En cada sorbo tu mirada se pierde y se enreda en tus propios cementerios desde donde entras y sales cada día, cada noche, cada primavera. (Leer mas …)