sep 27 2010

Mitza Mendez

El sol de los últimos días de septiembre dan un color anaranjado a unamitza_cronica.jpg mañana después de una  inesperada lluvia. La noche dejó caer un aguacero que limpió el cielo y enverdeció los prados. No es cualquier día -pensé- es el cumpleaños de Mitza Mendez , la gentil Directora del Colegio donde realizo mi investigación doctoral. Son las nueve de la mañana, es el momento justo de la hora de su nacimiento hace  unas décadas atrás. La abrazo con cariño, me quedo en su regazo mientras le deseo un lindo día. (Leer mas …)

sep 18 2010

18 de septiembre

Miro por la ventana, veo que el cielo se está despejando y que el 18_septiembre.JPGdía promete cálidas temperaturas. Me visto primaveral, polera fucsia, mi pantalón deportivo y mis zapatillas favoritas en juego con mi polera. El pelo suelto y un poco de gouduchi tras de mi oreja me hacen sentir lista para comenzar el día. Es 18 de septiembre, mi hija, mi yerno y mi nieta me pasaran a buscar en cualquier momento. Espero mirando por la ventana mientras pongo crema de yabuticaba en  mis manos. El auto rojo se para en mi puerta y mi nieta me llama con dulzura de nieta linda abu -dice- abubina . (Leer mas …)

sep 15 2010

Dulzura senil en nuestras manos…un mundo fragil

Dejando todo de lado un grupo de terapeutas complementarias hogar_menor.jpgnos pusimos nuestros delantales blancos, tomamos el bolso con toallas, cremas, gel y muchas ganas y partimos energéticas y convencidas a realizar masajes terapéuticos a un hogar de ancianos. Ahí íbamos las cuatro, Gabriela, Daniela, Elizabhet y yo. La tarde estaba calurosa y los sueños quijotescos de querer mejorar el mundo jugaban graciosos entre nuestros buenos deseos y nuestras manos santas. Nos distribuimos a los ancianos según sus malestares y dolencias. (Leer mas …)

sep 10 2010

El perro Eloy

De regreso a casa vi que la luna era “luna nueva”. Una noche bonitaeloy.JPG luego de un día un tanto cansador. Llegaré a casa -pensé- tomaré te, revisaré correos y sin mas ni mas me pondré pijama, me acostaré a descansar y a dormir. En la puerta de mi casa comenzó el kairos del crono de mi día. El llamado de la vecina y la angustia en su voz, nos alertaron que algo no andaba bien. En la vereda del frente el perro callejero que vino a rondarnos desde hace casi un mes, yacía desmayado y sangrando (luego sabríamos por el veterinario que era un perro abandonado, el pelaje y restos de talco para perro en su cuerpo, delataron el triste acto humano de algún inhumano). Sin dudar ni un segundo supimos que teníamos que llevarlo a un centro veterinario, que el perro sin nombre y sin dueño se estaba muriendo. (Leer mas …)